Uñas encarnadas

La piel a lo largo del borde de una uña del pie puede ponerse roja y resultar infectada. El dedo gordo del pie por lo general está afectado, pero cualquier uña del pie puede resultar encarnada.

Las uñas del pie encarnadas pueden ocurrir cuando se ejerce presión adicional sobre el dedo del pie. Con mucha frecuencia, esta presión es causada por zapatos demasiado apretados o demasiado anchos Algunas deformidades del pie o de los dedos del pie también pueden ejercer presión adicional en dichos dedos.
Las uñas del pie que no se arreglan adecuadamente también pueden encarnarse.

  • Cuando las uñas del pie se arreglan demasiado cortas o los bordes quedan redondeados en lugar de quedar recortados derecho, la uña puede enroscarse hacia abajo y enterrarse en la piel.
  • La vista deficiente y la incapacidad física para alcanzar fácilmente el dedo del pie, al igual que tener uñas gruesas, pueden hacer más probable el arreglo inapropiado de las uñas.
  • Hurgar o desgarrar en las esquinas de las uñas también puede causar una uña del pie encarnada

SIntomas
Cuando tratamos a nuestros pacientes encontramos los siguientes síntomas:

  • Notar dolor en un dedo del pie al tocar el borde de la uña o al caminar.
  • Apreciar dolor, enrojecimiento e inflamación (engrosamiento de la carne en el borde del dedo del pie donde se clava).
  • Si se produce una sobreinfección de la zona del dedo del pie, puede aparecer un absceso. Si esta infección avanza, cronificándose , puede aparecer un granuloma pyogénico (la carne en esa zona del dedo del pie, aparece de color rojo ).

Tratamiento:
Si usted tiene diabetes, daño en nervios en la pierna o el pie, mala circulación al pie o una infección alrededor de la uña, vaya en seguida al PODÓLOGO. No intente tratar este problema en casa.
Siempre el tratamiento de la uña encarnada debería realizarlo el podólogo, que es el profesional especializado en las afecciones y deformidades del pie. En primer lugar, se desinfecta la zona del dedo del pie y se procede a desencarnar la uña del pie con alicates especiales de uña encarnada y/o bisturí. Después, se hace una cura aplicando antibiótico tópico y vendaje tubular. En algunos casos, puede hacerse necesario el uso de antibióticos por vía oral, antes y/o después de acudir a consulta del podólogo.
Cuando la uña del pie vuelva a crecer, se realizará el corte correcto para evitar recidivas.

PREVENCIÓN: Evitar cortar los bordes laterales de la uña del pie y usar calzado amplio.

CIRUGÍA: Cuando el tratamiento conservador ha fracasado. El tratamiento quirúrgico sólo está indicado si existen recidivas frecuentes o grandes infecciones asociadas o dolor que no cede tras un tratamiento podológico convencional.